|
HISTORIA DE AL-MELEK!
Hace 5 años, el grupo Éxodo Monterrey se estableció en el templo del Santo Niño de la Salud, siendo el rector el sacerdote Alonso Garza, (el Padre Loncho), actualmente el primer Obispo de la Diócesis de Piedras Negras. El primer asesor fue Claudia González; José Pablo Díaz el coordinador y honorable fundador, Lissete Ocegueda, Angélica Ramírez y Homero Tijerina, los primeros dirigentes. A la primera asamblea asistieron 9 exoditos. Así, el grupo empezó, con una esencia constante e indescriptible. No obstante, en este primer período, el grupo vivió una serie de cambios y sucesos que hicieron muy difícil el inicio de este proyecto, como decía José Pablo hace algún tiempo. Con mucha falta de compromiso y mucha inconsistencia, tanto como de dirigentes y exoditos, el grupo caminaba por un sendero incierto. Al paso del tiempo el grupo aterrizaba un poco más a la realidad de la tierra regiomontana, y de la ubicación en tiempo y territorio del mismo. Los problemas seguían, la falta de compromiso perduró mucho tiempo. Sin embargo, pese a todas esas fallas, se lograron metas que quizá hoy parezcan demasiado pequeñas, pero que en aquellos entonces, parecían unos logros gigantes e inigualables. Ejemplos de estos logros, de los que muchos de ustedes se acordarán son: la entrada de más dirigentes, (Cristy y Víctor, Alejandro, Alan), la realización del primer retiro en otoño del año 2000; las primeras tribus: Isacar y Zabulón; la primera pastorela; la fundación del coro, en febrero de 2001; la entrada de exoditos más constantes; la celebración de un segundo retiro, y una convivencia familiar, donde se dieron los primeros reconocimientos, en particular con la pañoleta de jefa a Daniela Tijerina. Así en 2 años, el grupo vivió una amplia gama de situaciones, la mayoría complicadas, que hicieron que el grupo se tiñera de un color más fuerte, y de más espíritu para afrontar las situaciones, pues las esperanza nunca ha muerto, y la esencia prosiguió. Fue así como llegó el momento de festejar esos 2 años. Vinieron 16 dirigentes de Huexotitla, 1 de Xto Sacerdote y de Al-Horeb 1 dirigente con 5 exoditos, a festejar junto con nosotros estos primeros dos años. Desde esa fecha hasta hoy, el grupo no se había festejado invitando a nuestros hermanos de la nación. A finales de ese semestre, habían entrado más dirigentes: Imelda, Pepe y Andrés; se tenían retiros con más constancia, la presentación de pastorelas, y, a su vez, los tres primeros apostolados: Teatro, Coro y Misa con Niños. No obstante, a vuelta de año, en enero de 2002, José Pablo deja la coordinación del grupo, dejando atrás 2 años de movilización y de un impulso que ha sido la base de este grupo. Después de eso, Víctor Morales se convierte en el segundo coordinador del grupo, y empieza un período donde el grupo se mantiene. Entran como dirigentes Sergio, Yanett y Milton; se hacen 2 retiros ese semestre; se presenta la primera obra de primavera, que fue Vaselina en un teatro, y se logra, por primera vez, el asistir al Congreso Nacional, que fue en Guadalajara, organizado por Al-Horeb. Para el semestre de otoño de 2002, vuelven a haber cambios estructurales en el grupo: la salida del P. Pedro Pablo, (entonces seminarista) y la entrada de un nuevo asesor: P. Edmundo, (Mundis o Cepillín); la salida de la coordinación de Víctor Morales y la entrada de Andrés Díaz al relevo, y un reajuste en el equipo de dirigentes, ante la salidas de algunos de ellos. El tercer aniversario fue más recatado, y al cual vino solamente Josafat, en representación de Altillo y de la Coordinación Nacional de Éxodo. No obstante, en ese semestre se consiguieron muchos logros, tales como el primer viaje con exoditos a un evento nacional, (X Aniv. De Altillo); la participación del coro en el concurso de coros GYCEM, y la realización del primer campamento del grupo, fuera del estado y con mucha participación, en Jesús María, SLP., una experiencia inolvidable. En los tiempos siguientes las necesidades del grupo eran mayores, y los logros, de alguna forma, se tenían que volver a conseguir y a superar. No obstante, había muchas dificultades, como en el inicio: inconstancia de exoditos; la falta de dirigentes mujeres, pues se había salido la única dirigente y el equipo de dirigentes se quedó con 5 hombres, a la entrada de Pedro Magaña. Otra dificultad era que el Templo del Sto. Niño ya no era satisfactorio para las necesidades del grupo, etc. Fue así como entre muchos análisis, se toma la decisión del cambio de sede, y se encuentra en la Parroquia de La Salle una oportunidad para crecer. Al principio fue muy difícil, pues las dificultades y obstáculos, parecían perseguirnos. El cuarto aniversario fue celebrado a manera de retiro, donde se reajustaron las tribus existentes, que eran: Isacar, Zabulón, Judá, Dan y Gad. Hubo tintes positivos, tales como la realización de la obra: La Bella y la Bestia, casi al arrancar el semestre de otoño de 2003, y la pastorela y posada a finales del mismo; sin embargo, también hubo tintes negativos, como la cancelación del campamento, y la inconstancia y apatía de algunos integrantes. Las dificultades, al finalizar, pesaban mucho, puesto que se llevaban arrastrando desde el inicio del grupo. Fue así como, al inicio de este año 2004, el nuevo equipo de dirigentes, integrado por Piro, Marissa, Felipe, Dany, Juan, Andrés y el P. Mundo como asesor, decidimos y tomamos la decisión de reconstruir el grupo. Se eliminaron las 5 tribus anteriores, y se crearon otras 4 nuevas tribus, (Simeón, Neftalí, Aser y Benjamín); a su vez, entran muchos nuevos exoditos, cargados de una sangre nueva que influye y refresca al grupo, (en su mayoría son exoditas). Se consigue ir a celebrar los 20 años del movimiento y de Huexotitla, en Puebla, donde se hace una alianza con Éxodo Altillo para compartir y organizar juntos el campamento de ese semestre; se logra más adaptación en la Parroquia de La Salle; se organizan diversas salidas: como a las Grutas de García, la Cola de Caballo, la Huasteca, La Basílica de Guadalupe.; existe más integración el grupo, entre exoditos, entre dirigentes, y entre ambos, y se logra hacer un muy buen campamento junto con Éxodo Altillo en Tamasopo, SLP., dentro de la Huasteca Potosina. De regreso, hay una nueva estructuración del grupo, y el P. Mundo se despide del grupo para incorporarse al Consejo de los M.Sp.Ss, en la Cd. De México, y a su vez, el P. Uriel Arias toma la asesoría del grupo. Entra también Jorge “Rayo” Garza como dirigente. Se celebra en octubre del 2004, el 5to Aniversario de Al-Melek! con un evento sin igual en la historia del grupo y de los aniversarios nacionales. Vienen cerca de 100 personas de otros Éxodos, incluyendo: 12,37; Xto Sacerdote; Al-Horeb, Huexotitla; Mar Rojo; Altillo; y Santo Niño. Se hace una asamblea turística, llevada a cabo en el Templo del Santo Niño, en la Huasteca, en el Parque Fundidora, en la Macroplaza y en el Obsipado. La Misa la celebra el P. Alejandro González, M.Sp.S. quien es el padre superior de la comunidad en Monterrey, y a la cena asisten muchas personas, entre ellos egresados dirigentes y exoditos. Se presenta, a su vez, la PRIMERA INSIGNIA de Al-Melek! en forma de estandarte. Y así, al ritmo de cumbia, mariachi juvenil y deliciosos platillos norteños, el Aniversario fue un éxito, gracias a la participación de todos. En Diciembre se realiza el Campamento-Retiro, en el rancho de Rayo, en Villa de García. Ahí Piro egresa como dirigente. Así, Al-Melek! tiene ahora un amplio futuro, pues es obvio el constante compromiso que se vive actualmente, pero la esencia, esa vibra que se sintió desde su fundación, ha sido una llama que está siempre prendida en nuestro corazón, esa flama que significa vocación, llamado, pero también luz, guía, esperanza y amor. Se le puede observar tanto en el logotipo del Grupo como en la cara de los actuales y anteriores integrantes; y se puede sentir, solamente en nuestro corazón. Gracias por estos 5 años de lucha, de entrega, de experiencias, de risa, de llantos, y de pasión. Gracias de corazón, gracias de entrega y de pensamiento. Gracias a Dios, puesto que no hay más que decir; las dificultades, son pequeñas, los obstáculos son piedritas, pero esa vibra, esa esencia, es un mar inmenso que nos ha empapado de la esencia de Éxodo, y hoy también, de Éxodo Monterrey... Éxodo Al-Melek! ¡Gracias!
Por Andrés Díaz.(Cheché) |